Martin había aparecido en la sala principal del hotel. Estaba en medio de una multitud de estudiantes, que saltaban y cantaban preparándose para salir a bailar. Él, totalmente desconcertado, subió a su habitación. Se tiró en la cama y comenzó a pensar. Había desaparecido de la fiesta, y aparecido en el hotel. Estaban a unas cinco cuadras uno de otro. ¿Qué había pasado?
Entonces empezó a pensar que tenía que ver con lo sucedido en el accidente…
Matuhén se había ido con Necul, pero no sin antes buscar al perro, al que llamó Yogui. El animal terminó durmiendo en el establo, pareció entenderse con Trueno ya que ninguno de los dos hizo ningún berrinche en presencia del otro. Decidió ir a acostarse, así mañana podía levantarse temprano para ir a cabalgar…
Danco se había ido del recital luego se que se cancelara. Acostado en la cama empezó a pensar en lo que pasaba a su alrededor. Todo era demasiado raro, y entonces quedó sumido en un profundo sueño. Muy extraño fue este, porque las cosas que estaban en un sitio de pronto se hacían invisibles y se podían ver las de atrás. Este fenómeno sólo pasó al principio del sueño, pero luego se fue haciendo más débil. Danco quería seguir viendo las cosas así, por lo que probó muchas cosas distintas, pero ninguna funcionaba, hasta que le vino a la cabeza la imagen de su hermano menor, Iago. En ese instante todas las cosas se hicieron invisibles y pudo ver lo que estaba atrás de todo… fue cuando se dio cuenta de lo que pasaba, fue cuando entendió los extraños sucesos que habían ocurrido a su alrededor.
Tengo un don, pensó sentándose en la cama, soy capaz de ver a través de las cosas…
Tomas entro a la habitación. Martin seguía en la cama. Parecía desconcertado, asustado.
-¿Dónde estabas?
-Acá.
-En realidad me refiero a qué hiciste después de que se empezó a venir abajo el lugar.
-Aparecí acá, no fui a ningún otro lado, es más ni siquiera pasé por la calle.
-¿Cómo es eso?
-Me puedo teletransportar.
No había pensado en como decir eso, y pronunciarlo le sonó tan infantil.
-¿Qué?
-¡Lo que dije!
-A ver, mostrame…
-Es que… no creo poder hacerlo. Lo hago sin pensarlo.
-Está bien Jumper, mañana vamos a ir a ver al profesor Farías, algo va a saber sobre esto que decís poder hacer...
A la mañana siguiente la madre de Danco le pidió que lo acompañase a hacer las compras. Él estaba decidido a probar su habilidad. Entrando al mercado vio a una hermosa chica, y sólo tuvo que pensar en su hermano para poder verla sin ropa. Jaja, rió para sí, esto va a estar muy bueno.
Unos minutos después divisó algo que no estaba bien, en las góndolas de al lado había un hombre solo, que había metido en su mochila varios de los productos a la venta. Danco no perdió un instante, avisó a un guardia que estaba no muy lejos y éste procedió a retener al hombre y revisar la cinta de video.
-En efecto, esto demuestra que sos un ladrón –Le dijo el guardia al hombre-. Voy a llamar a la policía. Gracias niño –Dijo dirigiéndose a Danco-. ¿Cómo te lo puedo agradecer?
-No se preocupe, para mí es un placer poder ayudar. –Respondió Danco volviendo con su madre…
Necul despertó sobresaltado, la noche había sido muy agitada. Matuhén ya no estaba.
Decidió prender su computadora. Tenía varios mensajes nuevos:Cadena de amor, chistes, spam, cadena de suerte... Entonces abrió uno que decía "Campeonato Nacional de Descenso". Dos días más tarde había un abierto de descenso en Córdoba. Era la clasificación para la final del campeonato internacional, que se haría en París.Decidió ir sin dudarlo. Tenía plata ahorrada, podía pagarse el pasaje y la estadía. Bajó las escaleras para contarle a su familia, la charla no duró mucho, era la gran oportunidad de Necul, no iban a hacerlo perdérsela…
Washintong DC, Estados Unidos:
Black y el chico llegaron finalmente al pentágono. Instalaron al joven en una habitación. Todavía no le habían dicho específicamente para qué lo necesitaban, lo que lo ponía impaciente. Además tenía hambre.
El hombre le dijo que podía controlar el aire. Abrió la ventana, lleno de curiosidad, y se concentro en el viento... nada. Intentó de nuevo… las cortinas se movieron un poco. Trató de nuevo... salió impulsado para atrás, choco contra una estantería y quedo medio mareado.
Decidió que lo mejor sería salir a buscar algo para comer. Entró a una habitación donde dijo que estaría el hombre. Al ingresar, todos lo miraron. Black se acercó a él, lo agarró del brazo y lo sacó de allí arrastrándolo.
-¡No podés estar aquí! ¡Es área restringida!
-Es que tengo hambre.
-Bueno, andá a la cocina. Dobla en este pasillo a la izquierda, la tercera puerta. ¡Y dejá de alborotar!
Salió medio corriendo hacia la cocina, al menos ya tenía algo para hacer…
Isla Zazul, Selva Amazónica:
Marcos había visto una gran explosión, pero de repente todo desapareció.
-¿Marcos, estás bien? Te sobresaltaste. –Preguntó Miken, que ya había terminado de meditar.
-Sí, estoy bien, estaba meditando cuando logré poner mi mente en blanco, fue grandioso.
-¿Qué viste? –Quiso saber su amigo mientras iban caminando a la choza de reuniones.
-Mirá, aparecí en un monte junto al hombre jaguar. Él me dijo que quería mostrarme algo y luego aparecí en una fiesta no se donde…
-¿Y entonces?
-Hubo una extraña explosión. Había otro zazuliano ahí, mencionó que había una gran cantidad de titanes en aquel sitio.
En ese momento legaron a la choza, donde el chamán de la tribu iniciaba un rito…
-Tierra del sol, sol de nuestra tierra, agua del cielo, tierra del agua, cielo del sol, cielo de esta tierra, danos tu vida en este día, para aclarecer la importancia de este Venvenú.
-Hablando de fiestas -Susurro Miken…
San Carlos de Bariloche, Argentina:
Danco volvió a su casa. Mientras miraba televisión llamó su primo, desde Córdoba, anunciando que tenía una importante competencia ciclística e invitando a verlo competir. Ni los padres ni la hermana de Danco podían ir por sus trabajos, pero el chico insistió en hacer el viaje. Luego de unos minutos de charla sobre como debía comportarse su padre terminó cediendo a comprarle el pasaje…
Matuhén regresó a su casa luego de una linda mañana de cabalgata con su caballo y su nueva mascota. Entonces se enteró de que su hermano había dejado la ciudad para ir a una carrera de descenso, por lo que decidió acompañarlo. Luego de hablar con su madre acordó que lo mejor sería que él también vaya a esa competencia. Rechazó el dinero que su madre le ofreció para los boletos alegando que tenía ahorros, pero la verdad no era exactamente así, esa plata no iba a alcanzar para pasajes, estadía y comida, por lo que tenía que recortar gastos.
Una vez que armó su mochila salió al bosque y se concentró en llamar a los animales:
-Animales del bosque, necesito a alguien lo suficientemente grande y fuerte como para llevarme a otra ciudad.
Luego de unos segundos aterrizó frente a él una gran águila. Un tanto más grande que lo normal.
-¿Quién sos? –Preguntó el joven esperando algún tipo de respuesta por parte del animal, y no se sorprendió al captar ciertas palabras en entre los graznidos del gran pájaro:
-Soy Anuma, la gran águila.
-Perfecto, necesito ir a Córdoba…
Isla Zazul, Selva Amazónica:
Marcos no entendía el porqué de que la gente lo mirase. Entonces comprendió todo cuando el jaguar del chamán se le acercó trayendo consigo la insignia Z.
-Es hora, Marken, es hora de tu Venvenú.
El venvenú es la festividad en la que un chico pasa a ser miembro de la liga de Zazul, esto implica muchas responsabilidades, en cualquier momento podría ser obligado a buscar a algún hombre en alguna extraña zona del mundo.
El objetivo de la liga es inspeccionar las habilidades tomadas por la evolución.El primer evolucionado, o titán que es como lo llaman los de la liga, fue Zazul. A lo largo del tiempo Zazul fue conociendo más gente con habilidades, por lo que formó la Liga Zazuliana, para así poder investigar como se daban estos dones. En la liga había tanto titanes como humanos corrientes. Así fueron descubriendo que estos poderes provenían de los genes, ya que si ambos padres eran titanes el hijo, generalmente, también lo sería.
Y ahora Marcos iba a iniciarse para formar parte de la Liga Zazul…
San Carlos de Bariloche, Argentina:
Adrián abrió los ojos. Ya era de día. Estaba en una cama, pero no tenía idea de donde...
Quiso levantarse, pero le dolía todo. Se descubrió una marca en el pecho, como si se hubiese quemado con algo. Corrió la sábana...
-¡Era hora! –Le reprochó Nadia, entonces notó que estaba en su habitación. La miró y pensó en lo que podría haber pasado. Le dijo:
-¿Nosotros no...?
-Quedate tranquilo, no hicimos nada de eso. Quedaste inconsciente anoche y te traje acá. Yo dormí en el sillón.
Por la cabeza de Adrián pasaron imágenes de la fiesta, y empezó a acordarse de todo...
-¡Mía, estaba en la fiesta, tengo que llamarl...!
-No te preocupes, están todos bien, el único que salió lastimado fuiste vos. Estuviste en un mal lugar...
Los ojos de ella querían decir algo, pero su boca se lo impedía, así que Adrián decidió averiguar él que sucedía. Se incorporó hasta quedar sentado...
-¿Que pasa? -Le dijo.Ella se sentó a su lado, parecía que iba a llorar. Y entonces habló...
-Desde lo de Walter, me empecé a sentir distinta -Empezó a decir-. Hay algo demoníaco en mí. A veces me pasa cuando me deprimo, me enojo o me sobresalto, entonces es que sucede. Empiezan a andar mal los aparatos o se calientan algunas cosas. Lo que pasó en la fiesta es mi culpa, estoy enferma, ¡y no sé de qué!
Pero a Adrián se le ocurría que podía estar pasando. Había conocido a un tipo raro que podía correr más rápido que un avión, después estaban las voces en el concierto. Por supuesto que esto ya no le parecía raro, y ahora sí estaba seguro que no tenía nada que ver con las drogas...
Washintong DC, Estados Unidos:
El chico está impaciente. Pensó Sean Black. No puede esperar a que reorganice todo. Bien, es hora de contárselo.
Caminó lentamente hasta la cocina. Lo encontró comiendo un sándwich de pescado.
-Muy bien, es la hora de la verdad. -Dijo con cierta ironía.
-Ok, que valga la pena.
Lo llevó hasta el lugar de trabajo; Mike y Bobby estaban sentados, perdiendo el tiempo.
-¡Arriba todo el mundo! Éste no es un lugar para descansar, acá se viene a trabajar. Bobby, encargate de controlar el AdvancedSearch, no quiero perder ninguna buena noticia. Mike, andá investigando todo acerca de Ghoter, el neoyorquino. Kyle, paso a explicarte. La humanidad está evolucionando.
-Vaya, que novedad.
-No seas sarcástico. Actualmente, la humanidad esta evolucionando de una manera muy rápida y curiosa. Por ejemplo, es literalmente imposible volar. Me refiero a volar sin ningún tipo de avión, alas, etc. Pero ese límite que teníamos los humanos se perdió. Igual que muchos otros, como el del tiempo, etc... Vos, por ejemplo, podés controlar el aire. Yo puedo controlar el tiempo. Una demostración.
-¿Eh...?
Sean se concentró en usar su don, su poder. Observó a su alrededor: todos estaban quietos como estatuas, ningún ruido. Kyle tenía una mueca de desconcierto en su cara. Mike estaba con un dedo en la nariz. Caminó alrededor de ellos. Quitó todo lo que había en la mesa, le sacó la gorra a Kyle y la puso detrás suyo. Ahora, el tiempo a velocidad normal... Pensó
-¿Eh...? ¿Qué hiciste?
-Detuve el tiempo. Te lo dije. Muy bien, ya está demostrado, ahora pasemos a otro tema. Necesito de tu ayuda para encontrar a más personas en nuestra situación.
-¿Vos también tenés poderes? -Le preguntó Kyle a Mike, haciendo caso omiso de lo que le pedía Sean.
-No, yo no.
-Basta. ¿Qué decís? –Interrumpió Sean.
-Creo que… sí. Está bien. Por supuesto. ¿Quién es el primero señor…?
-Black. Llamame señor Black –Dijo el agente-. El primero en la lista se llama Adam Gother. Vive en New York, más específicamente en Queens y tiene el poder de ver el futuro. Esto nos va a complicar las cosas. De todos modos, tenemos algo de información, ya que salvó milagrosamente a unos amigos suyos de un accidente.
-Y eso nos ayuda en... –Cuestionó el joven.
-En que lo rastrearemos desde el lugar del accidente hasta su paradero actual.
-¿A mí también me estuvieron rastreando así? Porque de ser así, les tengo varias quejas sobre la privacid...
-Haz silencio y escucha –Interrumpió Black-. Partiremos mañana en la mañana en un jet privado. Te aconsejaría que intentes de practicar un poco con tu habilidad, porque puede resultar oportuno. Hay una habitación vacía en la planta baja…
San Carlos de Bariloche, Argentina:
El Emisario, John Smith, y el Embajador, Jason Grey estaban en el balcón de uno de esos edificios de cinco pisos. Enfrente, en la otra cuadra, podían ver al objetivo hablando con una chica. Que maldito suertudo, pensó Smith. Con sus binoculares de aumento y sensores de calor podía ver bastante bien la escena. Grey, a su lado, vestía una túnica larga con capucha, después se queja de que yo no paso desapercibido, pensó…
Adrián puso su mano en la cara de Nadia a modo de consuelo:
-Mirame, mirame -Le pidió. Ella levantó la vista hasta la altura de sus ojos-. Vamos a descubrir que pasa, te lo prometo, no tenés de que preocuparte. -Ella lo miró, sus hermosos ojos celestes se clavaron en los de él, secos y pardos.
Perdón Walt, pensó Adrián.
Entonces la besó...
Martin y Tomas llegaron a la oficina del profesor.
-¿Como les va? –Preguntó un hombre de avanzada calvicie en un español que les costaba entender, pero podían expresarse.
-Bien, profesor. Acá mi amigo Martin tiene un problemita.
-¿Ah, sí? ¿Que problema?
-Este... Le parecerá raro, tonto. Seguro que no nos creerá, al menos yo no lo haría. El caso es que creo poder teletransportarme.
Se le quedó mirando de una forma bastante rara, pero pasados unos segundos habló:
-¿Te puedes teletransportar?
-Sí.
El científico se dio vuelta y miró a Tomas:
-¿Me está cargando?
-No señor. Es en serio. Es lo que cree.
-Bueno, veamos. Si es en serio, entonces una de mis teorías se hace realidad.
-¿Que teoría? -Preguntó Tomas.
-Dime Martin, ¿tuviste alguna enfermedad de pequeño?
-Si, asma. Pero no entiendo que tiene que ver.
-Mucho. Dime, ¿te curaste, no?
-Sí. A los ocho años.
-Eso lo explica. Digamos que fue tu cuerpo quien te curo.
-¿Como...?
-Espera, déjame terminar. Tu cuerpo mutó para poder salvarte.
-¿Yo muté?
-Así es. Tu mutación te dio un don, un poder si así querés llamarlo. Es por eso que te podés teletransportar. Si es verdad que podés hacer eso.
-Claro que sí. Es más, ya lo hice dos veces.
-Gracias profesor Farías. Es todo lo que necesitamos. –Dijo Tomas.Después tomó del brazo a Martin y lo hizo salir de la oficina.
-¿Se puede saber por que hiciste eso? –Dijo de nuevo en inglés.
-No me gustaría que empezaran a estudiarte…
Washintong DC, Estados Unidos:
Kyle fue a su cuarto y preparó la mochila nuevamente. Después agarró algunos almohadones y otras cosas y fue a la habitación que Black había dicho. Tiró todo al piso y empezó a intentar echar ráfagas de aire, a ver si así los podía mover. Pasada una hora de intentos, pudo hacer que se desplacen de un lado de la habitación al otro sin detenerse. Practicó unos cuantos minutos, hasta que estuvo demasiado cansado y decidió irse a dormir…
San Carlos de Bariloche, Argentina:
Martin salió con Tomas al parque. Estaba enojado por la actuación de su amigo. No creía que el profesor Farías fuese así de malo.
De pronto, sintió como cesaba todo el ruido.
-¿Tomas?
Miró a su amigo y se llevó una sorpresa. Estaba quieto, como una estatua. Sin darle tiempo a nada, una figura apareció adelante suyo. Era un hombre de piel y ropa negras.
-¿Martin MaConn?
-¿Si?
-Traigo un mensaje para vos, un mensaje del futuro.
-¿Del futuro?
-Sí. Tenés que volver a New York, y encontrar al clarividente.
-¿Al clarividente? Esperá, ¿Quién sos?
El sujeto desapareció, al tiempo que todo volvía a andar y Tomas le decía:
-Lo mejor será que volvamos al hotel.
-No me lo vas a creer, pero acaba de aparecer un tipo, y me dijo que tenemos que volver a New York…
A Adrián le dolía pensar en el acto de traición que estaba cometiendo. Walt había sido su amigo, y ahora estaba enamorado de la que había sido su mujer. No podía evitarlo, pensaba en eso cuando la mano de Nadia se deslizó por abajo de mi camisa, hasta apoyarse en su pecho. Se subió mejor a la cama y pasó una pierna por encima suyo, su pecho se acerco al de él, le dolió la herida, pero no detuve a pensar en eso, era lo menos importante...
-No puedo -Le dijo-. Walt era mi amigo, no le puedo hacer esto, perdón.
-Está bien -Dijo, levantándose-. Supuse que dirías eso.
Ella parecía triste, pero Adrián no quiso intentar consolarla de nuevo para no cometer ningún error…
Ya en el hotel, Tomas le dijo a Martin:
-Mirá, necesitamos volver a casa. El funeral de Peter es la próxima semana. Necesitás recuperarte. Estando en familia será mejor.
-Esperá, lo del sujeto que se me apareció es cierto. Que me puedo teletransportar, también es cierto. Necesito volver New York, y buscar a este "clarividente". ¿Todavía no me crees?
-No sé. Es muy complicado. Es como que de repente de dijeran que existen los superhéroes y todos los seres de la ciencia ficción.
-Ayudame con esto, por favor. No creo que pueda hacerlo solo. ¿Como creés que me siento? ¿Acaso crees que esto es fácil para mí?
-No.
Se quedo callado, como si estuviera debatiendo ese difícil acertijo.
-Muy bien, te voy a ayudar. Pero tené en cuenta que todavía no estoy del todo seguro que sea verdad.
-Genial. Armá la valija, volvemos a Estados Unidos…
Smith vio a Adrián Aataca separarse de la chica. Idiota, pensó.
-¿Actuamos? –Le dijo a Grey.
-Sí, dejame a mí.
Se levantó y extendió sus brazos hacia el edificio del objetivo.
Ese muchacho vendrá por la fuerza, pensó el Embajador. La calle se resquebrajó, liberándose la tierra y las rocas que había debajo. Elevó una gran cantidad hasta ponerla justo a la altura de la ventana de la habitación de ellos.
-¡Tiene una cara de espanto que ni te imaginas! –Dijo el Emisario.
-Que bien.
Arrojó todo ese montón de tierra. El cristal de la ventana cedió y la habitación se inundó de tierra. Todo se rompió y el objetivo quedó sepultado con su amiga. Jaja, ya lo tenemos.
-¿Ves que no era tan difícil? –Dijo el Embajador.
-Mm, si, lo que digas. Vamos para allá...
Leinad estaba escondido detrás de un árbol de una calle poco transitada. Había seguido a una chica que cuidaba de el cantante que había tenido en su mente pensamientos ajenos. Mientras los espiaba se iba haciendo un esquema mental de las personalidades y las vidas de ambos. Ellos estaban en un edificio bajito y en lo que para en mentes era la casa de Nadia, como descubrió que se llamaba la chica. Adrián acababa de despertar. De repente sintió un movimiento en la tierra así que se escondió en la parte trasera de una camioneta. Entonces algo pasó como una exalación y unos instantes después leyó el nombre John Smith en la mente de Adrián.
Adrián vio caer un montón de tierra sobre ellos, pero no quedó totalmente sepultado, por lo que se liberó usando ambas manos.
Buscó a Nadia, quien estaba inconsciente bajo una gran cantidad rocas. Adrián la levantó en sus brazos y se acercó a la puerta. Antes de tocar el picaporte, éste giró solo y entró John Smith acompañado por otro sujeto.
-Hola Adrián, ¿lo pensaste mejor? –Le dijo el velocista.
-No hay nada que pensar, no pienso trabajar con alguien así. -Le respondió Adrián, cosa que no pareció gustarles mucho.
-No quisiera tener que lastimar a esa chica. –Dijo el otro sujeto.
-¡Váyanse o voy a llamar a la policía!
-¿Y qué creés que nos van a hacer?
Entonces Smith corrió rápido, y le arrebató de las manos a Nadia. Esto no está bien, pensó Adrián. ¿Qué podía hacer él frente a ellos? Con un movimiento de manos, el otro tipo atrapó su cuerpo con tierra, inmovilizándolo. Sólo podía asomar la cara. No veía muy bien, lo único que podía hacer era respirar. Pero entonces una potente luz iluminó la habitación…
CONTINUARÁ
Buscó a Nadia, quien estaba inconsciente bajo una gran cantidad rocas. Adrián la levantó en sus brazos y se acercó a la puerta. Antes de tocar el picaporte, éste giró solo y entró John Smith acompañado por otro sujeto.
-Hola Adrián, ¿lo pensaste mejor? –Le dijo el velocista.
-No hay nada que pensar, no pienso trabajar con alguien así. -Le respondió Adrián, cosa que no pareció gustarles mucho.
-No quisiera tener que lastimar a esa chica. –Dijo el otro sujeto.
-¡Váyanse o voy a llamar a la policía!
-¿Y qué creés que nos van a hacer?
Entonces Smith corrió rápido, y le arrebató de las manos a Nadia. Esto no está bien, pensó Adrián. ¿Qué podía hacer él frente a ellos? Con un movimiento de manos, el otro tipo atrapó su cuerpo con tierra, inmovilizándolo. Sólo podía asomar la cara. No veía muy bien, lo único que podía hacer era respirar. Pero entonces una potente luz iluminó la habitación…
CONTINUARÁ
Honey Trouble